"LA SED Y EL AGUA".

"SI SE ENCUENTRAN NADA LOS SEPARARÁ"

Novela.

“Sólo estrategia contra estrategia, encontraron 5 estudiantes para pelear... .”Fascinante relato- .

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“HISTORIAS ¿de la vida.”- Manuel Chile.

GRUPO DE ESCRITORES

"Donde escribir es pasión".-

"TRAVESURAS DEL COLE".

GENERACION DEL 80'.- LOS BUENOS TIEMPOS.

domingo, 26 de noviembre de 2017

LA DIRECTORA

Estos días tuve una interesante conversación con una profesora sobre la capacidad para manejar personal conflictivo y créanme que me quedé asombrado al escuchar sobre una Directora  a la que le decían: “la dama de hierro”. Su apelativo despertó mi interés y hurgué más sobre este personaje.
-¿Qué pasaría si llega una Directora con aspiraciones de cambiar el sistema, levantar la imagen del colegio y colocarlo entre los primeros puestos del distrito y  de la UGEL?- me preguntó tan fascinada que me abstraje por unos segundos y evoqué  al entrenador Careca y todo lo que debió haber padecido para realizar los cambios en la selección, las peleas, desencuentros, enemistades y la firmeza de continuar, pese a quien le pese.
Según mi informante casual, esta Directora llegó con muchas aspiraciones, quería que este centro educativo se convierta en un colegio vitrina (colegio modelo) entre todas las instituciones  educativas y para lograrlo, tenía que ser el mejor en todo, metodología, personal, infraestructura y desempeño. Pero al llegar se tropezó con un problema, el personal. A ellos no le gustaba que les llamen la atención, se reunían en todo momento, interrumpiendo sus horarios de clase,  llegaban tarde  y marcaban tarjeta como si hubiesen asistido temprano, hasta que ella decidió cambiar esta situación, pero  una profesora se le enfrentó y empezó a gritar buscando el apoyo de las demás, desde un extremo del patio hasta el lugar donde  ella estaba.
-¡Si quiere póngame tardanza y se acabó!- gritó tan enfurecida, que su rostro temblaba-  ¡No me gustan los sermones!
Ante la mirada cómplice y sorprendida  de todos los que escuchaban, la Directora sólo atinó en acercarse a ella, hasta que la tuvo lo suficiente cerca.
-No necesitas gritar para que te escuche – le increpó calmadamente y muy serena- o ¿es que buscas  levantar a los demás contra mí?
¡No es así! – Volvió a la carga- póngame la tardanza y se acabó.
-¿Creo que no es sólo eso?- le contestó – pienso que tu tardanza es una falta y debes mejor retirarte o si prefieres quédate, pero sabiendo que no estas considerada como presente.
¡No, no! – Le replicó ofuscada-  ¡Yo sé mis derechos y usted no me puede poner falta!
-Si vas a replicar, refútame con las normas – sacó unos documentos y le mostró- el horario  de entrada es  7:45 de la mañana  y el de salida,  a la 1 de la tarde, pero no hay normas para las tardanzas, por lo tanto, si no estas a la hora es como si hubieses faltado.
-Si pero en el reglamento interno del colegio- dudó y bajó la voz.
-No dice nada- arremetió contundente, la directora
-Bueno yo…-se quedó callada.
Esta provocación permitió que todos le tengan temor, porque no necesitó gritar, sino mostrarle las normas y eso las asustó;  y la respetaron. Aunque las luchas y los enfrentamientos no acabaron, pero si les narro todo, haría una novela,  sin embargo, sí  puedo decir algo: logró en un año, convertir a su institución en un “colegio  vitrina”, a pesar de los obstáculos, pugnas, acusaciones, pero ella no se amilanó y enfrentó con una entereza sorprendente, aplicando en su vida una aspiración, que la mantiene fuerte ante las tempestades de la vida y es llegar a ser algún día, la próxima:  “Ministra de Educación”.
¿Tarea difícil? para algunos sí, pero para ella era un reto más, al que vencía con una vida planificada de muchos ejercicios en el gimnasio, abundante lectura, alimentos nutritivos y salidas constantes con buenas amistades.
No sé lo que ustedes piensen, pero personas tan esquemáticamente preparadas, realmente pocas, creo que algún día la veré ocupando ese cargo que tanto ansía y entonces diré: “Sigue tus sueños, que algún día se cumplirán”.


martes, 14 de noviembre de 2017

Nostalgia

Hace unos días asistí a una reunión  de excompañeros  de la universidad Garcilaso,  al llegar y verlos recordé  a esos muchachos y muchachas que dejé de ver  cuando eran delgados, risueños, mal vestidos y con mucho entusiasmo, ellos, mi generación, los sobrevivientes  de la  agitada década de los ochenta, la de los cambios, ¿rompimos prejuicios? No lo sé, pero empezamos a vivir, como nunca.
Entre ellos estaba el muy apreciado Coco o “Coco Chancay” como él prefería que lo llamaran  y Marco, que como buen anfitrión apareció,  resolviendo los últimos entretelones  de la reunión, por otro lado, Milagritos se encargó de recibir a todos y  César, Roberto, Coco, Jorge y Estela entretenían con sus anécdotas transportando al que los escuchaba, en el tiempo, es por eso que evoqué  el primer día que asistimos a la universidad, cuando nos juntaron a todos (185 ingresantes) en un aula prestada de ingeniería industrial,  porque no teníamos nada, ni salón, ni local, sólo un título virtual de: “ingresantes de comunicación”.
-Éramos gitanos-pensé y creo que a todos les pasó esa idea por la cabeza.
- ¡Si!,  ¿recuerdas? – dijo Roberto - el local de Sánchez cerro, allí nos ubicaron primero
- y después nos reubicaron en la avenida del ejército- intervino César.
¡Y allí empezó todo!- recalcó Jorge, pícaramente- soltando una carcajada, que provocó a los demás.
Recordamos las fiestas, las borracheras, los licores baratos  y las billeteras vacías que hacían imposible tomar un taxi en horas de la madrugada y de como para ir a una fiesta de algún compañero o compañera viajábamos largas distancias, sin importar si el lugar era  peligroso, y casi siempre no salíamos hasta el día siguiente.
-¡Misios!- gritó alguien- y todos gozamos la ocurrencia con carcajadas.
Las mujeres de nuestra promo, en cambio, se pasaron casi toda la fiesta tomándose selfies, como cuando muchachas, riéndose, haciendo bromas, disfrutando el reencuentro y es que realmente esta reunión no hubiese salido bien, sin la animada participación de Milagritos, Elsa, Sonia, Patty, María y Marcela que  lograron  crear un ambiente de camaradería y a esto, se añadió Marco, el cumpleañero, quien empezó a bailar, iniciando de esta manera la fiesta, acompañados por un grupo de música que nos provocó, cuando entonaron una salsa antigua, de esos años de nuestra juventud. No había exclusividad de parejas, todos éramos intercambiables, así llegó hasta mi Patty, una amiga, una testigo, de esos tiempos,  de melancolía y nostalgia, de caminatas y charlas.
Esa noche sentí que en el pequeño lugar donde estudiamos, el tiempo se había detenido, porque los recuerdos aún estaban tan frescos, que parecía ayer que nos habíamos despedido, sin embargo hoy puedo afirmar y sé que todos estarán de acuerdo, que aquel lugar de la avenida del ejército,  era nuestro pequeño mundo, nuestro refugio, un lugar secreto con infinidad de historias  por contar…


jueves, 9 de noviembre de 2017

¡HOY CANTO LA DANZA DE LA GUERRA!


Cualquiera que haya visto la película: “Guerrero”, entenderá que Paolo no tuvo una vida simple como muchos piensan, porque desde niño fue preparado para jugar, entrenado para luchar e inculcado para ganar. Su más grande sueño fue siempre, llegar al mundial, es por eso que hoy, muchos peruanos no creemos las acusaciones en su contra, y si las vemos, asumimos que son injurias no sólo en contra del capitán, sino en contra de un país, en contra del Perú, en contra del sueño de miles de jóvenes peruanos que vieron al “9” de la selección como la esperanza reencarnada. Pero eso, no les importó a los acusadores, porque deseaban: “humillar”.
Por eso hoy, me aúno a esta generación y como dijo una señora: "Mi hijo y yo lloramos al escuchar la noticia", ese momento, mis ojos también se humedecieron junto a ella porque soy peruano, porque sentí rabia, por la injusticia, por aquellos que destruyen los sueños por causa del dinero. Porque al humillar a Guerrero, me humillaron a mí por ser peruano. Por eso pienso que el equipo blanquirrojo debe salir a luchar como nunca lo hizo para demostrar al mundo entero que el Perú no se rinde y que como nuestros héroes antiguos, que nos dejaron un legado: ”será hasta quemar el último cartucho”, por Paolo, por los sueños de nuestra gente y por el valor de un país, llamado: Perú.
¡Querrán pisotearnos!,
¡Querrán humillarnos!,
¡Querrán golpearnos!
Y no podrán, no podrán… matarnos.
¡Viva el Perú!