De todas las elecciones municipales, ninguna ofreció tanta batalla de ruegos y suplicas como la que se dio en el 2014 y todo por un Postulante a alcalde, apodado Kike, que según las encuestas, era el favorito. Y es que estaba en la lista de uno de los partidos más fuertes y populares. Su victoria estaba asegurada. No había pierde, Kike se presentaba como el amigo de todos, el ingeniero, el dadivoso leal y servicial.
Así parecía ser, sólo que no era lo que se describía- me comentó Callum, cabizbajo, sentado en una banca en la prisión- le decían ingeniero y no terminó su primaria, él es de esas personas sin escrúpulos que harían cualquier cosa por salirse con la suya, de las que nunca quisieras ser enemigo por rencoroso y vengativo, aquel que nunca da la cara y siempre se las ingenia para confabularse con alguien para que haga las cosas sucias.
Callum fue su vecino por años y siempre se mantuvo al margen, hasta que un día Kike prosperó y se autonombró dirigente del barrio, puso una rejas en la calle y cobró a todos los vecinos por su obra. Se creyó el dueño del barrio y no quiso ser más cordial con los que no le hacían caso, como los muchachos que jugaban frente a su casa, lleno de soberbia los echó y mandó a otros para que pongan clavos a las pelotas.
¡Un mal día! -según cuenta Callum - vi como le pegaba a mi sobrino de 13 años y no me aguanté, salí y le propiné varios golpes, haciéndole caer pesadamente al suelo, llegaron sus amigos para ayudarlo y él aprovechando el momento, cogió una piedra y me tiró al rostro. haciéndome perder el conocimiento. Después rompió el parabrisas de mi auto. No contento se fue a la comisaría a denunciarme de agresión, pero al verme entrar con la cara desfigurada, el policía que hacía el atestado, cambió de opinión y su abogado, muy taimado buscó arreglar, pero no le hice caso y dejé que la justicia siga su procedimiento. Mala decisión, lo archivaron.
Desde entonces - me contó la madre de Callum, una viejita de 83 años - siempre le guardó rencor, hasta que averiguó que mi hijito tuvo amoríos con una quinceañera y que el padre quería denunciarle por violación.
-¡El Kike!- solloza la viejita, dejando caer algunas lágrimas- le daba plata al padre de la chica y pagó sumas exageradas para que los policías emitieran un atestado infame en contra de mi hijo. Incluso su abogado aparece como testigo y la chica, que decía quererlo, cambió su manifestación en contra de mi hijo. El caso de ser una convivencia consentida, pasó a ser intento de homicidio y violación.
-Es cierto- decían algunos hermanos de Callum- El padre de la chica vive a un costado de nuestra casa. Y este Cínico los visitaba constantemente, hasta que Callum cayó en la carceleta de palacio de justicia y de fue trasladado al penal con una sentencia de 25 años.
Con hondo pesar la familia narra como celebró Kike, el acontecimiento, hizo una fiesta en su casa, compró cajas de cerveza e invitó a personalidades de la municipalidad, que poco tiempo después lo conectaron con el partido mas popular en lima y lo nombraron como candidato para alcalde del distrito.
-Así empezó todo- cuenta la viejita de 83 años, con su rostro dolido - la familia se unió para suplicar a Dios, que no deje que este hombre malo y vengativo, entre a la alcaldía del distrito.
El día de las elecciones, Fuerza popular (Partido) había arrasado en todos los distritos de Lima y los flashes televisivos daban los primeros resultados a boca de urna, entre todos los candidatos, Kike apareció como virtual alcalde del distrito.
la familia de Callum no gritó, pero se llenó de angustia y temor porque sus pesadillas se volvían realidad.
- Mientras tanto, en la casa de Kike celebraban el triunfo- me comentó una hermana de Callum- Sólo él sabía lo que podía hacer como alcalde para llenarse de plata los bolsillos, apropiarse de las casas de sus enemigos, tranzar con jueces corruptos comprar policías y conciencias y corromperlo todo.
Ese panorama se abrió ante los ojos de Kike, antes de tentar la alcaldía y no cesó hasta no concretarlo, pero en cuestión de horas un informe de la ONPE, a nivel nacional, dio resultados al 40 por ciento. A Kike casi le da un infarto, otro candidato repuntó en las cuentas oficiales. Y al final después de cuentas y recuentas, arreglos y desarreglos, otro candidato ganó.
¡Aún ahora! -cuenta un familiar- lo extraño de todo fue como los conteos dieron un giro sorprendente, dejando a Don Kike en la calle. Eso realmente creo que fue la mano de Dios.
-Después de 7 años de estar aquí injustamente - me dijo Callum, aún desconsolado y esperando salir algún día- me enteré de todo lo que hizo, porque Maruja, la niña que supuestamente violé, me visitó arrepentida de lo que hizo y de como Kike y su padre lo tramaron todo, obligándola a ella a declarar en mi contra.
Lo último que me contó de él, fue que se había hecho prestamos hasta por medio millón de soles y que al perder, tuvo que devolver a sus acreedores, hasta el último centavo. Vendió todas las propiedades que tenía en provincia. En Lima, devolvió las camionetas y autos que le prestaron y se retiró de la vida política, adeudado.
¿Qué creen ustedes, amigos? … ¿fue justicia divina?
















