jueves, 9 de junio de 2016

Una Esperanza llamada Fútbol

Una Esperanza llamada Fútbol
Por Richard Chile


Eran las 8 de la noche y el tráfico estaba en pleno apogeo, las calles totalmente paralizadas por autos que no podían moverse. Los minutos fueron pasando, mientras en radio capital, el narrador daba por terminado el partido entre Brasil y Haití con una goleada abrumadora para este último.
Mientras se daba pase a los comentarios del encuentro ente Perú y Ecuador las expectativas eran desalentadoras, muchos habían declarado que Ecuador ganaría 2 a 0 y otros que empatarían sin goles. Algunos completamente desalentados decían 5 a 0 a favor de Ecuador. En fin, los himnos se escucharon, el partido entonces comenzó, y a los cinco minutos, un grito afónico del locutor radial, despertó a todos los radioyentes. Un prodigioso dribleo, seguido de un  poderoso remate de Cueva, abrió el marcador, era el primer tanto. Los narradores celebraban a voz en cuello el gol, pero en Las calles no se escuchaba aún el jolgorio, pues lucían frías y con  tráfico. Algunas voces se dejaron oír: “¡Goool!”  esos gritos animaron a algunos choferes que tocaron el claxon al ritmo de las barras de Perú. Un segundo gol, perpetrado por Edison Flores,  levantó  los ánimos de transeúntes, policías, griferos, choferes de combis y buses que encendieron sus radios y a todo volumen hicieron que los pasajeros gritaran de alegría “No lo podemos creer, El equipo peruano estaba venciendo al favorito”, comentaban entre ellos. Las calles se quedaron vacías. Lima a las nueve de la noche estaba en calma, casi todos entusiasmados miraban desde sus casas el partido.
PREVIOS AL FÚTBOL
La mañana de ese mismo día Carlos Salinas, director del Líbero, dio una entrevista a radio Capital y entre las cosas que mencionó fue que  el equipo peruano  está en condición de perder con los más malos del mundo.  “La calidad de Perú no es la de un equipo europeo,  Perú es un equipo joven por el que nadie apuesta, un equipo sin estrellas, el peor equipo de Sudamérica”, concluyó.
Sin embargo a la hora de los goles las redes sociales reventaban celebrando el triunfo peruano, no podían creerlo enviaban, fotos, videos,  grabaciones de voz, alaridos de victoria. Desde Estados Unidos, los peruanos residentes estaban enganchados con el futbol,  mirando el encuentro por internet, sabían que el equipo de su país de origen estaba jugando, su corazón se llenó de orgullo, de nostalgia por el Perú, por su selección, por los colores de su bandera. Allí estaban once peruanos disputando, luchando hombro a hombro, demostrando al gran país del norte quien era Perú.
“Perú nos sorprende en copa  américa, es un equipo fuerte, no es un equipo sorpresa. Tiene jugadores muy rápidos, muy buenos, como  Cueva, Guerrero, flores Yotún, con mucho fútbol asociado. Han demostrado que tiene jugadores de recambio muy buenos”. Fueron declaraciones de Gustavo Quinteros, técnico de Ecuador, que demostró mucho respeto al equipo peruano.
Ricardo Gareca, técnico de la selección peruana, en cambio, se mostró no muy satisfecho “Partido emocionante para la gente que vino, salimos con la convicción de ganar el partido, felicito a los muchachos”
La selección nacional demostró ayer que cuando hay deseo de vencer se puede lograr hazañas hasta la de unir a un país, cuyo vínculo en común es el  deporte: “El fútbol”, que es nacional y casi todos lo practican, no hay nadie que pueda decir que no. Muchos miran el fútbol y pueden opinar y hasta señalar que jugador es necesario para tal escenario del juego. El fútbol nos une, un triunfo nos saca a las calles a gritar, nos llenamos de euforia, celebramos, reímos, nos invade una alegría y satisfacción.

EL FUTBOL COMO MEDIO DE COALICIÓN
Nelson Mandela se dio cuenta que el deporte es un medio importante para unir, incluso a blancos y negros en una nación dividida y no se equivocó, un año antes del mundial que su país organizó en 1995, consiguió que todos los sudafricanos, independientemente del color, animasen a los Springboks. La tarea tuvo mucha oposición por parte de sus mismos colaboradores y votantes, que no entendían como Maniba (nombre de cariño y respeto a Nelson Mandela) apoyaba al equipo de los blancos, sin embargo François Pienaar, capitán de los Springboks aceptó de buena gana, la petición Mandela, de recorrer el país durante un año enseñando rugby en las regiones más desfavorecidas, a los niños negros del país.
Después de un año la respuesta no se hizo esperar el 24 de junio de 1995 en el estadio de Ellis Park de Johannesburgo ocurrió el milagro, el equipo sudafricano le ganó a la favorita Nueva Zelandia y personas que nunca habían celebrado una victoria de los springboks, salieron a celebrar, gritando por las calles con la bandera constitucional sudafricana.
Aquí, después del partido, los periódicos amanecieron  mostrando titulares sobre las diferencias de votos entre Kuczynski  y Keiko, demostrando un total desinterés por lo que se vivió en esos 90 minutos que duró el partido.  El Perú necesita líderes que se interesen por su gente, en lo que aman, en lo que sueñan, en sus deportes, en la vida cotidiana, que griten como Mandela: “Gooool “
Nelson Mandela  ayudó a los sudafricanos a encontrar ese espíritu de vida, de nobleza y de fraternidad y compartió con el capitán de los springboks, unos poemas: “Invictus”, versos que leía durante sus años de condena en Robben Island. La idea  era crear esperanza.
Poema: “Invictus” de William Ernest Henley
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.



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